"Cuando ser fuerte ya no alcanza"
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
No por un día.
Por acumularlo.
Por sostener todo sin decir nada.
Por seguir funcionando cuando por dentro ya no estás igual.
Por acostumbrarte a cargar… sin preguntarte cuánto pesa.
Porque sí, ser fuerte suena bien.
Pero vivir así todos los días… desgasta.
Te vuelves el que aguanta.
El que resuelve.
El que no molesta.
Y poco a poco… te vas quedando atrás.
El cuerpo sigue.
Pero algo dentro… se empieza a apagar.
Y nadie te enseña esa parte.
Te enseñan a resistir…
pero no a descansar.
A no rendirte…
pero no a soltar.
Y entonces crees que parar es fallar.
Pero no lo es.
Cansarte no es debilidad.
Es una señal.
Es tu cuerpo diciéndote que algo necesita cambiar.
Que no puedes seguir igual.
Y escuchar eso… también es fortaleza.
Porque no todo se trata de aguantar más.
A veces se trata de ser honesto.
De admitir que no estás bien.
Que no puedes con todo.
Que necesitas bajar el ritmo.
No para rendirte…
para sostenerte mejor.
Quizás no necesitas ser más fuerte.
Quizás necesitas dejar de exigirte tanto.
Permitirte sentir.
Permitirte parar.
Permitirte no tener todo bajo control.
Porque ser fuerte no es no romperse nunca.
Es saber cuándo parar…
antes de romperte por completo.
Si te gustó este artículo, puedes ver también este:
👉ENTRAR AL GRUPO AHORA, ES GRATIS.

Comentarios
Publicar un comentario