No sigo a la manada, prefiero construir mi propio camino
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Es fácil seguir a los demás.
Hacer lo que todos hacen.
Pensar como todos piensan.
Elegir lo que ya está aceptado.
Porque ahí no hay riesgo.
Ahí no hay cuestionamientos.
Ahí… encajas.
Y eso da una sensación de seguridad.
Pero tiene un costo.
Un costo silencioso… que no se nota al inicio:
Dejar de ser tú.
Porque poco a poco empiezas a adaptarte.
A callar lo que piensas.
A elegir lo que no sientes.
A vivir una vida que funciona… pero no te representa.
Y ahí es donde algo dentro de ti empieza a incomodarse.
Porque no todos nacen para encajar.
Algunos nacen para cuestionar.
Para hacer las cosas diferente.
Para incomodar lo establecido.
Y ese camino… no es fácil.
Vas a dudar.
Vas a sentirte solo.
Vas a preguntarte si no sería más sencillo hacer lo mismo que todos.
Y la respuesta es sí.
Sería más fácil.
Pero no sería tuyo.
Porque hay algo que sabes, aunque a veces lo ignores:
No viniste a copiar la vida de nadie.
Viniste a construir la tuya.
A tu forma.
A tu ritmo.
Con tus decisiones.
Y eso implica momentos incómodos.
Momentos donde nadie entiende.
Donde nadie valida.
Donde parece que vas solo.
Pero ir solo… no es perder.
Perder es dejarte atrás a ti mismo.
No necesitas que todos te sigan.
Ni necesitas seguirlos.
Solo necesitas claridad.
Esa que te recuerda quién eres… cuando todo afuera intenta moldearte.
Esa que te sostiene… cuando dudas.
Porque al final, no se trata de cuántos van contigo.
Se trata de algo mucho más importante:
No perderte… en el intento de encajar.
Si te gustó, también puedes ver:
Nadie nace dudando de sí mismo, te enseñan a hacerlo
Comentarios
Publicar un comentario